sábado, 10 de julio de 2010

Domingo 15o. del Tiempo Ordinario


Primera: Deut 30, 10-14; Salmo 18; Segunda: Col. 1, 15-20; Evangelio: Lc 10, 25-37

Nexo entre las lecturas

La cuestión Jesús podría ser el centro de convergencia de los textos litúrgicos. Jesús es una grande pregunta y la Biblia nos ofrece una grande respuesta. En el Evangelio Jesús se autopresenta como el buen samaritano, disponible para cualquier necesidad, allí donde exista y sea quien sea el necesitado. La primera lectura nos habla de la Palabra cercana, en los labios y en el corazón, y esa Palabra cercana se identifica con Jesús, el Dios-hombre, que nos habla con palabras de hombre. En la carta a los colosenses, en un antiguo y bello himno cristológico, Jesús es cantado como el primogénito de toda la creación, a quien todo hace referencia y en quien todo encuentra plenitud.


Mensaje doctrinal

1. El buen samaritano, seudónimo de Jesús. La parábola del buen samaritano no es sólo un tesoro cristiano, pertenece a la riqueza de la humanidad. Tal vez no sea exagerado decir que no hay hombre que no la conozca, que no haya pretendido interpretarla alguna vez en su propia vida. Cabe destacar, por ello, que no es una parábola hecha vida, sino una vida hecha parábola, y por eso se puede decir que el buen samaritano es un seudónimo de Jesús. A la pregunta del escriba sobre quién es su prójimo, Jesús habría podido responder directamente: "Yo soy" prefirió, sin embargo, escoger el camino parabólico y hacer de la narración un espejo de su existencia, enteramente entregada al hombre por amor. Verdaderamente Jesucristo es el prójimo de todo hombre, es decir, cercano, accesible, disponible, acogedor, próximo en cualquier situación o circunstancia humanas. Una perspectiva interesante para leer los evangelios podría ser ésta de la proximidad, adoptando como punto de partida el gran misterio de la encarnación, por la que Dios se hace próximo al hombre en Jesús de Nazaret. Jesús está próximo a los niños, a los enfermos, a los discípulos, a los inquietos, a los poderosos, a los pobres y necesitados, a todos. La proximidad de Jesucristo al hombre forma parte del misterio de la encarnación y del nacimiento.

2. Jesús, Palabra cercana. Para el Deuteronomista la Palabra es la revelación de Dios primeramente en el Sinaí y ahora en la llanura de Moab. Una revelación divina que no es algo principalmente extrínseco, sino que realmente es una Palabra interior, de la que todo seguidor de Jesucristo se apropia hasta llegar a hacerla suya. Una Palabra y una revelación que adquieren rostro y nombre propios en Jesucristo. Él es la Palabra hecha carne. Él es la Palabra que resuena en todas las palabras de la Biblia. Él es la Palabra que, por obra del Espíritu Santo, se adentra en el alma del creyente hasta anidar en ella, convirtiéndola en su morada. Está en nuestros labios la Palabra, porque cuando leemos la Escritura leemos a Cristo en ella. Está en nuestro corazón, porque la Palabra no es un sonido hueco, tampoco un mero contenido noético, sino una persona, a la que se conoce y ama en la intimidad, por la vía del corazón. Para un cristiano, esa palabra cercana e interior, que está en sus labios y en su corazón es Jesucristo. Él es la Palabra que nos aproxima al conocimiento y a la intimidad de Dios, que nos aproxima al verdadero conocimiento de nosotros mismos y del sentido de toda la creación.

3. Jesús, primogénito de la creación. El himno de la segunda lectura recurre a varias imágenes para responder a la cuestión Jesús. Jesús es la imagen visible del Dios invisible, es el primogénito, es decir, el arquetipo de toda creatura: punto de referencia, por tanto, del cosmos y de la historia. En definitiva, la creación entera mira hacia Jesucristo como a su modelo, su razón de ser, su último destino. Por eso, el himno de la carta a los colosenses nos dice que en Jesús reside toda la plenitud. Finalmente, aplica a Jesús otros dos nombres: cabeza del cuerpo, que es la Iglesia, o sea, centro de cohesión y de dirección de los cristianos, y primogénito de entre los muertos: Aquel en quien anticipadamente se nos muestra el destino final de todos los hombres que buscan sinceramente a Dios. Como primogénito de la creación, todo lo engloba, todo lo configura, todo lo sella con su imagen y con su amor.


Sugerencias pastorales

1. Haz tú lo mismo. Jesús es el buen samaritano, es el hombre más próximo a todo hombre y a todos los hombres. La grandeza de la vocación cristiana está en que Jesús no nos dice: "ve y enseña tú lo mismo", sino "ve y haz tú lo mismo". Como nos dirá Santiago: "La fe sin obras es una fe muerta". Hoy cada cristiano es llamado a repetir a Jesús en su vida, a hacer del buen samaritano un propio seudónimo. Jesús dice a algunos cristianos: "Haz tú lo mismo en tu casa: con tu mamá que está enferma; con tu vecino, que es anciano y no puede valerse por sí mismo para muchas cosas; con tu hijo que tuvo un accidente y habrá de vivir el resto de su vida en silla de ruedas". A otros cristianos Jesús dirá: "Ve y haz tú lo mismo cuando vas por la calle, dando limosna con gusto a quien te la pida, informando amablemente a quien te pregunta por una dirección o por el nombre de un negocio; ve y haz tú lo mismo cuando vas en el autobús o en el metro, cediendo el asiento a los ancianos, a las madres con niños pequeños, a los minusválidos, siendo respetuoso y dueño de ti mismo cuando el autobús va a tope y te empujan por todas partes o incluso intentan robarte". Haz tú lo mismo: esta frase la deberíamos tener presente en nuestra mente y en nuestro corazón a lo largo de todos los días. Una frase que posee un potencial enorme de creatividad y de impulsos nuevos a la acción en favor de nuestros hermanos los hombres. Haz tú lo mismo: esta sola frase es capaz de inventar el futuro, de fraguar un mundo nuevo y mejor. ¿Cuántos cristianos haremos caso?

2. Una Palabra dirigida a ti. Toda la Biblia es palabra, Palabra de Dios. Las palabras humanas en que está escrita la Biblia son como sonidos que llegan a nuestros oídos, entran dentro de nosotros y a través de ellos escuchamos la Palabra de Dios, su mensaje de verdad, de amor, de auténtico humanismo cristiano. Es una Palabra dirigida a todos, porque todos la podemos entender y a todos nos puede abrir las puertas de la salvación. Pero sobre todo es una Palabra dirigida personalmente a cada uno, a ti. Puede suceder que, cuando tú lees un texto de la Biblia, haya otros hombres leyendo el mismo texto en algún otro lado del planeta, pero es seguro que el mensaje será absolutamente personal, dirigido a ti, con tu nombre y apellidos. Cuando en la liturgia de la Palabra, en la misa, se hacen las tres lecturas, todos los presentes escuchan los mismos textos, pero en cada uno resuenan de modo diferente y a cada uno envían mensajes particulares. Para la Palabra de Dios no cuenta el número, sino la persona, cada persona en su carácter único, irrepetible y diverso de todas las demás. Un Padre de la Iglesia decía que la Escritura es como una carta que Dios escribe a cada hombre. No una carta protocolaria o puramente administrativa, sino una carta de un Padre a su hijo, una carta donde el Padre habla de sí mismo con gran sencillez, pero al mismo tiempo manifestando sus pensamientos y deseos más íntimos. Escucha esa Palabra de Dios para ti, en ella te va la vida y la felicidad, en ella se te da la clave para vivir dando sentido a tu existencia. No te asuste la levedad de la Palabra. Parece frágil y leve, pero posee la solidez del acero. ¡Es Palabra de Dios!

lunes, 5 de julio de 2010

Captada la primera imagen que muestra la totalidad del Universo




Planck, el telescopio de la Agencia Espacial Europea, ha captado la primera imagen total del cosmos. La instantánea es de importancia no solo por aportar un nuevo vistazo al Universo, con estrellas y galaxias, sino también por aportar información sobre cómo surgió después del Big Bang.

EL IMPARCIAL

05-07-2010



El telescopio espacial Planck de la Agencia Espacial Europea (ESA) ha publicado el mapa más completo del Universo hasta la fecha conocido, una imagen de toda la bóveda celeste que aporta nuevas evidencias sobre el proceso de formación de las estrellas y de las galaxias y, sobre todo, permite estudiar las primeras fases de formación del cosmos.

"Con estos resultados no estamos dando una respuesta, sino abriendo la puerta a través de la que los científicos podrán buscar los eslabones perdidos que permitirán comprender cómo se formó el Universo y cómo ha evolucionado desde entonces", ha comentado el director de Ciencia y Exploración Robótica de la ESA, David Southwood.

A juicio de la agencia espacial, esta primera imagen del cielo completo constituye un "extraordinario tesoro, repleto de datos inéditos para los astrónomos", ya que refleja desde las regiones más cercanas de la Vía Láctea hasta los límites del espacio y del tiempo.

El disco de la Vía Láctea se extiende a lo largo del centro de la imagen. Lo primero que llama la atención son los filamentos de polvo y de gas que se extienden por encima y por debajo de la galaxia, justo donde se están formando las nuevas estrellas.

Asimismo, el fondo moteado de la imagen presenta la 'radiación cósmica de fondo en microondas' (CRMB, por sus siglas en inglés), la luz más antigua del Cosmos y restos de la explosión que ocurrió hace 13.700 millones de años, que dio origen al Universo.

Si bien la Vía Láctea muestra el aspecto actual del Universo cercano, estas microondas permiten observar cómo era el Cosmos instantes después de su creación, antes de que se formasen las primeras estrellas o galaxias. Este es el principal objetivo de la misión Planck: decodificar este patrón de manchas para inferir cómo fue la infancia del mismo.

Concretamente, el patrón de microondas es la huella digital de lo que hoy conforma los cúmulos y los supercúmulos de galaxias. Los distintos colores representan ínfimas diferencias en la temperatura y en la densidad de la materia que se extiende por todo el cosmos. Por algún motivo, estas pequeñas irregularidades evolucionaron en regiones más densas a partir de las que se formaron las galaxias que podemos observar hoy en día.

El CMBR se extiende así por todo el cielo, pero una gran parte aparece oculta tras la radiación procedente de la Vía Láctea. No obstante, en el post-procesado de los datos se eliminará la contribución de la Vía Láctea para poder observar la radiación cósmica de fondo en su totalidad.

Cuando termine esta labor, Planck será capaz de mostrar la imagen más precisa de la radiación cósmica de fondo jamás obtenida. La gran cuestión ahora es si los datos podrán desvelar las huellas del periodo primigenio conocido como 'inflación cósmica'. Las hipótesis postulan que durante esta época, que tuvo lugar justo después del Big Bang, el Universo se expandió de forma exponencial en un periodo de tiempo muy corto.

En estos momentos, Planck continúa analizando el Universo y, al final de su misión, previsto para 2012, habrá completado cuatro imágenes del cielo completo. La primera publicación del CMBR depurado tendrá lugar en 2012. En paralelo, continuará elaborando un catálogo de objetos individuales, tanto en la Vía Láctea como en otras galaxias lejanas, que será publicado en enero de 2011. "Esta imagen es sólo un pequeño avance de todo lo que podrá observar Planck", ha concluido el científico del proyecto Planck para la ESA, Jan Tauber.

viernes, 2 de julio de 2010

Comentario al Evangelio del domingo 4 de julio de 2010+


Comentario al Evangelio del próximo domingo, XIV del tiempo ordinario, 4 de julio (Lucas 10,1-12.17-20).


El evangelio de Lucas nos sigue narrando ese viaje, sube que sube hacia Jerusalén. Jesús, como enviado del Padre, había venido para traer a los hombres un modo nuevo de vivir y convivir entre ellos y ante Dios, que luego el pecado frustró. La vida humana se convirtió compleja y hostil, muy lejana del proyecto amoroso de Dios que nos la ofre­ció como un camino armonioso e inocente. Sin embargo el pecado, no pudo arrancar del corazón humano el inmenso deseo de habitar un mundo de belleza y de hacer una historia bondadosa. Pero la crónica diaria restregaba al hombre la incapacidad de realizar ese camino por el que en el fondo su corazón seguía latiendo. Jesús vino para responder a ese drama humano, rompiendo el fatalismo de to­dos sus callejones sin salida. La venida de Jesús es la llegada del Reino de Dios, el comienzo de la posibilidad para los hombres, de ser verdadera y apasionadamente hu­manos, el inicio de esa otra historia en la que coinciden los caminos de Dios y los del hombre. No obstante, el Señor no ha querido realizarlo todo ni realizarlo solo. Por eso, con­sciente de que es mucho el trabajo y pocos los obreros, invitará a pedir al dueño de la mies que envíe más manos, más corazones, que vayan preparando la creciente llegada de ese Reino.

El Señor envía a sus discípulos a los caminos del mundo, a las casas de los hom­bres hermanos, para hacerles llegar el gran mensaje, el gran acontecimiento: el Reino de Dios ha llegado, ya se aproxima, está muy cerca. Y con él, se terminan todas nue­stras pesadillas para dar comienzo ese sueño hermoso que Dios nos confió como tarea, y que como ansia infinita puso latente en el pálpito de nuestro herido e inquieto corazón.

Como a aquellos discípulos también a nosotros nos envía para anunciar el mismo Reino de Dios, de modo que aquello que sucedió entonces siga sucediendo. No anunciamos una paz de supermercado, una paz que se negocia y pacta como herramienta política, sino una paz que es una Vida, y un Nombre, y un Rostro concreto: Dios con nosotros, en nosotros y entre nosotros. Porque no anunciamos una paz nuestra ni la que el mundo nos puede dar, sino la que Dios nos regala y nos confía, la paz que nace de la verdad, de la justicia, de la libertad, del amor. Portadores de la paz del Reino de Dios, es lo que el Señor ha querido confiarnos como una herencia inmensa y una tarea llena de desafío e ilusión.

domingo, 27 de junio de 2010

Proclama "Ni Ni" para la guerra



Ramón Alberto Escalante
Abogado y politólogo


Sábado, 26 de junio de 2010



Si de veras esto es una guerra y si fuese cierto que sólo puede resultar un bando ganador para que el otro pierda, confieso que siento simpatías de lado y lado y que también en ambos campos hay gente detestable.

Apoyo a quienes han encontrado en este gobierno una segunda vida, los que por primera vez han logrado cosas tan esenciales como una cédula que es la vía para estudiar, hacer negocios, bancarizarse, existir. Como aquellos que por primera vez logran un crédito, una vivienda, un cupo y facilidades para estudiar, la propiedad de su tierrita, el empleo o la pertenencia a un proyecto productivo. Ni decir de cómo entiendo a quienes han salvado la vida, o la de un ser querido, entre las misiones médicas, por el oportuno diagnóstico de un médico cubano, por una cirugía gratuita o una quimioterapia entregada por el Seguro Social que no desapareció.

Pero también me solidarizo y apoyo en el otro lado a quienes han trabajado y ahorrado, a quienes lograron sus cositas por el esfuerzo de varias generaciones, y ahora viven en desazón y quebranto. Admiro especialmente al capitán de empresas, a esa máquina de nervios que se levanta desde la madrugada pensando en cómo hacer producir sus negocios. Tiene muchos años sembrando para los suyos, pero su crecimiento es el del país y toda la riqueza que genera es la auténtica riqueza nacional.

Aún proviniendo yo de la oposición, en el paro general de 2002 y 2003, aprendí a respetar la reciedumbre del chavista, de aquel que lo sigue por simple fe, el que milita en el “proceso” por puro idealismo y que se conecta espiritualmente en sus largas alocuciones. Temprano descubrí que es mentira que le pagan por serlo. Por el contrario, muy poco o nada ha recibido, más allá de la fuerza para creer que aquel le transmite con su magnetismo personal.

También respeto y me solidarizo con la reciedumbre del que ha marchado diez años, una y otra vez, pidiendo su salida y creyendo en la alternabilidad, , en la separación de poderes, en las instituciones en las cuales siempre creímos. Nunca me ha parecido “vendepatria” ni “escuálido”. Por razones ideológicas o temperamentales dejó de ser chavista o nunca lo fue y para colmo de males, los dirigentes de este bando regularmente se equivocan y cometen autogoles, otorgándole más fuerza al otro.

Cada batalla de este largo período me deja abrumado por sentimientos contradictorios. A veces el perdedor mereció ganar o los mismos capitanes le otorgaron la victoria al otro. Entiendo al comunero, ya descubrí que el consejo comunal es insustituible, pero también creo en los derechos del expropiado, del intervenido, del ocupado y desplazado.

No soy socialista pero admiro el predicamento popular, especialmente piadoso y compasivo hacia el pobre, por el que nunca ha logrado nada, por el campesino sin tierra, por el anciano sin pensión, por el enfermo sin cobertura médica, por el joven sin cupo ni empleo. Tampoco soy neoliberal, pero admiro la productividad, el talento y habilidad del gerente, la capacidad de generar riqueza y empleos, la potestad para multiplicar el dinero, comprar, invertir, ganar. Y no puedo olvidar que grandes benefactores de la humanidad provinieron de este sector. Como Paul Mellon que pasó la vida entera gastando su dinero en obras sociales a favor del prójimo o como nuestro Eugenio Mendoza que hizo casas, hospitales y fundaciones, de su propio bolsillo y a favor del necesitado.

Claro que también siento indignación y desprecio por ciertos combatientes de esta supuesta guerra. Hoy quisiera que quienes dejaron perder las toneladas de comida respondan con sus propios bienes, que les confisquen a ver si más nunca a nadie se le olvida sacar los containers y repartirle la comida al pueblo. Como detesto a los que esconden los recursos, o no resuelven pudiéndolo hacer. Son tan detestables como los que en el otro bando practicaron la usura, el anatocismo (cobro de intereses sobre intereses), permitieron las cuotas-balón para aplastar a los deudores hipotecarios. En realidad, cada bando, el socialismo y el capitalismo tienen sus gérmenes de descomposición, sus inútiles, sus ineptos.

Lo sabio sería que ambos bandos redirigieran sus objetivos estratégicos. El enemigo común es la inoperancia, la incapacidad, la desidia, la impiedad que es la incapacidad para ponerse en lugar del otro y sentirse doliente de sus penas. A este país no lo dañan ni los socialistas románticos ni los opositores demócratas y de buena fe, lo debilitan día por día los especuladores (grandes y pequeños porque quien esconde un container tiene el mismo virus que el que se lleva los paquetes de harina pan para Maicao), los que se llevan afuera cuanto dólar logran cambiar.

Sostengo que los bandos están mal alineados, mal configurados. Del mismo bando deberíamos poner a todos los hombres y mujeres de buena fe, a los de izquierda y derecha, a los cooperativistas y empresarios, a los empleados y gerentes. Y del otro a quienes no les duela este país de contrastes y miseria. Son enemigos del interés popular aunque se disfracen de rojito o tengan la bandera multicolor como mampara. Porque se puede ser chavista bueno, propositivo y honrado, como chavista inepto, improductivo y corrupto. Se puede ser opositor noble, idealista y leal, como opositor agiotista, indolente y ruin.

jueves, 24 de junio de 2010

Simulan sonido de partículas subatómicas




Fuente: BBC Ciencia

Los científicos del Gran Colisionador de Hadrones (LHC) en la frontera franco-suiza desarrollaron una forma de convertir en sonido el choque de partículas subatómicas.
Simulación del bosón de Higgs (CERN)

El hipotético bosón de Higgs podría explicar muchas dudas sobre el origen del universo.

Ahora esperan con este método poder detectar el elusivo e hipotético bosón de Higgs, la llamada partícula de Dios.

El bosón nunca ha sido visto pero que si existiera podría explicar el origen de la masa de otras partículas elementales y responder a muchas preguntas sobre el origen del Universo.

En el LHC -el acelerador de partículas más grande del mundo- se están llevando a cabo experimentos en los cuales pequeñísimas partículas son puestas a circular en direcciones opuestas y de forma simultánea en el túnel de 27 kilómetros de diámetro.

El objetivo es producir una colisión de partículas para recrear las condiciones que se presentaron junto después del Big Bang.

Ahora, la medición del sonido que producen estas colisiones podría ser utilizada para la búsqueda del bosón de Higgs, afirman los científicos.

La doctora Lily Asquith, quien llevó a cabo el modelo de datos en el experimento del LHC, trabajó con ingenieros de sonido para convertir los datos que se esperaban de las colisiones en sonidos.

"Si la energía está cerca de ti escucharán un tono bajo y si está lejos de ti escucharás un tono alto" dijo la científica a la BBC.

"Si se trata de grandes cantidades de energía será mucho más fuerte y si es poca energía el tono será más débil".

En el túnel circular del LHC hay miles de imanes que guían a los haces de partículas de protón alrededor del enorme "anillo".

En determinados puntos alrededor del túnel, los haces se cruzan entre sí y chocan cerca de cuatro "subexperimentos" masivos que monitorean estas colisiones.

Los científicos esperan que en estas colisiones surjan nuevas partículas subatómicas, las cuales podrían revelar nueva información sobre el origen del cosmos.

En uno de estos experimentos, llamado Atlas, fue llevada a cabo la medición del sonido.

Dentro de éste hay un instrumento, el calorímetro, que se utiliza para medir la energía y está compuesto de siete capas concéntricas.

Cada capa está representada por una nota y el tono de cada una de éstas difiere según la cantidad de energía que se deposita en esa capa.

El proceso de convertir los datos científicos en sonidos se llama sonificación.

Hasta ahora la doctora Asquith y su equipo han generado un número de simulaciones basadas en las predicciones de lo que podría ocurrir durante las colisiones dentro del LHC.

"Cuando escuchas lo que hacen las sonificaciones realmente están escuchando los datos científicos. Son auténticas, y te están diciendo algo sobre los datos que no podrías saber de otra forma" afirma Archer Endrich, ingeniero de software que trabaja en el proyecto.

El objetivo es proporcionar a los físicos del LHC otra forma de analizar sus datos. El equipo encargado de la sonificación cree que los oídos están mejor adaptados que los ojos para detectar los cambios sutiles que podrían indicar la presencia de una nueva partícula.

Richard Dobson, compositor que también está involucrado en el proyecto, dice estar sorprendido por lo musical del sonido de las colisiones.

"Podemos escuchar estructuras claras en el sonido, casi como si hubieran sido compuestas".

"Parecen contar una historia. Sin muy dinámicas y cambian todo el tiempo, y suenan como la música que escuchamos en las composiciones contemporáneas", agrega.

Aunque el proyecto pretende ofrecer a los físicos de partículas una nueva herramienta de análisis, Archer Endrich cree que éste también podría permitir ecuchar los sonidos armónicos de fondo que hay en el Universo.

El científico espera que las colisiones de particulas revelen "algo nuevo y algo importante sobre la naturaleza del universo".

Día 27 XIII Domingo del Tiempo Ordinario


Evangelio: Lc 9, 51-62 Y cuando iba a cumplirse el tiempo de su partida, Jesús decidió firmemente marchar hacia Jerusalén. Y envió por delante a unos mensajeros, que entraron en una aldea de samaritanos para prepararle hospedaje, pero no le acogieron porque llevaba la intención de ir a Jerusalén. Al ver esto, sus discípulos Santiago y Juan le dijeron:
—Señor, ¿quieres que digamos que baje fuego del cielo y los consuma?
Pero él se volvió hacia ellos y les reprendió. Y se fueron a otra aldea.
Mientras iban de camino, uno le dijo:
—Te seguiré adonde vayas.
Jesús le dijo:
—Las zorras tienen sus guaridas y los pájaros del cielo sus nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene dónde reclinar la cabeza.
A otro le dijo:
—Sígueme.
Pero éste contestó:
—Señor, permíteme ir primero a enterrar a mi padre.
—Deja a los muertos enterrar a sus muertos –le respondió Jesús–; tú vete a anunciar el Reino de Dios.
Y otro dijo:
—Te seguiré, Señor, pero primero permíteme despedirme de los de mi casa.
Jesús le dijo:
—Nadie que pone su mano en el arado y mira hacia atrás es apto para el Reino de Dios.

La suave y fuerte exigencia divina

Entre los diversos detalles que, para nuestra edificación, nos brinda este fragmento del evangelio de san Lucas, podemos detenernos hoy en la exigencia e intransigencia con que se expresa Nuestro Señor, cuando se trata de tomarse en serio su seguimiento. El Reino de Dios, que vino Jesús a ofrecer a los hombres, no es algo de relativa importancia, como lo que depende de nuestra iniciativa. No nos es posible que imaginemos su grandeza y su esplendor. Ninguna inteligencia puede soñar con una realidad de más categoría. Ni que decir tiene, pues, que tiene una capacidad de satisfacernos que supera por mucho nuestras más audaces expectativas.

Por otra parte, además, el Reino de Dios en cuanto destino para los hombres, es el único sentido de nuestra vida. Hemos sido creados para Dios: cada aspecto específicamente humano de nosotros mismos, sólo tiene su completa realización en íntima unión con la divinidad. Por eso, el hombre está condenado a la infelicidad mientras no orienta su existencia hacía Dios. Y nadie, posiblemente, como san Agustín lo expresó de modo más claro y sintético: nos hiciste, Señor, para ser tuyos y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti. Él mismo insiste en la misma idea, mostrando la experiencia cotidiana de insatisfacción de todo ser humano mientras no tiende decididamente hacia su único verdadero fin que es Dios: el corazón del hombre puede ocuparse con muchas cosas, pero no puede colmarse; porque quien es capaz de Dios sólo queda satisfecho con Dios.

Por tanto, la misión de Jesús y la de los que –como Él– difundieran el Evangelio, no podía ser una tarea que se emprendiera con poco empeño, o como dedicando los ratos libres. La vida de Cristo está claramente marcada por una exigencia heroica, y del mismo modo deben ser heroicos sus apóstoles. Lo advierte de modo taxativo a uno, que parecía dispuesto a acompañarle en el trabajo evangelizador: había de tener en cuenta que Él no tiene donde reclinar la cabeza. La vida que le esperaba a su lado no puede ser buscar el confort, como hacen siguiendo su instinto los animales: tan apremiante es la tarea que no queda nunca tiempo para pensar en la propia comodidad.

Por lo mismo, si Él llama, ningún sentido tiene poner condiciones. Nadie nos puede conocer como Jesús: sabe los problemas de cada uno, las dificultades y facilidades para el trabajo de nos espera en su servicio, y hasta las circunstancias concretas de todo tipo, que a cada uno le tocará sufrir al extender el Reino Dios. No espera Dios de ninguno más de lo que somos capaces de darle y, por lo demás, no conviene dejar a la imaginación que sugiera dificultades sin cuento. Por el contrario, es más objetivo pensar como san Pablo: todo lo puedo en Aquel que me conforta. El cristiano comprometido seriamente en propagar el Evangelio es, en efecto, capaz de muchísimo más de lo que imagina, porque puede afirmar, también con el Apóstol, no soy yo, sino la Gracia de Dios conmigo.

Consideremos también que el mismo Jesús, que no quiere castigar sin más a los samaritanos que no le quisieron brindar hospedaje, se muestra intransigente, sin embargo, con quien todavía añora de algún modo el pasado, habiendo decidido entregarse a la extensión de su Reino: Nadie que pone su mano en el arado y mira hacia atrás es apto para el Reino de Dios, afirma con rotundidad. Echar de menos una vida regalada, es desde luego una tentación real. Real y permanente sobre todo para cuantos, en medio del mundo y débiles como somos, no queremos ser mundanos, sino imitadores fieles de la conducta del Señor. Atrás quedan, para cualquier apóstol de nuestros días, la desocupación y el descanso por el descanso, la diversión como objetivo primordial, el esfuerzo de hoy con el fin de asegurar un mañana despreocupado, y, evidentemente, el cálculo en el servicio a los demás porque lo primero serían las propias cosas.

Como siempre, una mirada a la Madre de Dios nos ayuda a entender, mejor todavía, el tipo de exigencia –suave e intransigente a la vez– que debemos asumir para ser consecuentes con la inmensa grandeza y esplendidez del amor que Dios nos tiene. A Ella, que también es Madre nuestra, nos encomendamos tranquilos: jamás se ha oído decir que abandone a sus hijos.

sábado, 19 de junio de 2010

Inglaterra pierde el alma


AUTOR: Rodrigo Marciel

Inglaterra cuajó la que es, hasta hoy, la peor actuación de la era Capello en todos los sentidos. Bien es cierto que si McClaren hubiese estado en el banquillo todas las miradas se hubiesen dirigido a él pero ahora hay que ser justo y no señalar a nadie en concreto sino a todos. La falta de intensidad, el tedio, aburrimiento,la ausencia de concentración y sobre todo la escasez de una identidad salieron a la luz en el infame partido ante la débil Argelia. Parecía como si el encuentro no fuese con ellos, sin alma y sin garra, algo que pocas veces muestran los equipos de Capello y menos la selección inglesa. Desde el principio, con el cambio de James por Green, el partido pintaba raro pero era la ocasión ideal para disipar dudas y dar un golpe en la mesa. Parecía como si supiesen que ganando a Eslovenia era suficiente y que el partido ante los africanos se iba a decidir por un destello que tarde o temprano llegaría sin juego.

Cambios obligados

Una selección sin alma que recordó a los peores tiempos pero que está a tiempo de rectificar si es que de verdad se quiere. Capello habló de cambios para el próximo partido que deben ser más de mentalidad que de hombres. Aún así, seguro que el técnico italiano tiene en su mente dejar fuera a jugadores como Heskey o Lennon y dar entrada a secundarios como Joe Cole, Millner, Wright-Phillips e incluso Peter Crouch. Un par de cambios y el obligado del central por la tarjeta que vio Carragher. Lo preocupante para la selección de los tres leones es que las estrellas se han quedado en el cielo y todavía no han aparecido en el campo. Especialmente preocupante el caso de Wayne Rooney y Frank Lampard. No sólo no han tirado del carro sino que todavía no se han montado en él siquiera unos segundos.

Eslovenia

Ahora todo queda focalizado en Eslovenia que también se juega el pase y que tiene bastante más dinamita que los amigos argelinos. Inglaterra ha lapidado en 90 minutos muchas de las esperanzas puestas en ella pero viendo las actuaciones de la fase clasificación es necesario creer en un equipo que había despertado tantas ilusiones. Dependen de sí mismos y deberían sacar el orgullo para olvidar cuanto antes el infame encuentro ante Argelia.